El blog de Manolo Rodríguez

No me digas en Linkedin lo que has hecho, sino lo que eres capaz de hacer

COMPARTIR
, / 58 4
No me digas en Linkedin lo que has hecho, sino lo que eres capaz de hacer

Hay dos grupos de usuarios en Linkedin: los que utilizan esta red (la gran mayoría) como una simple tarjeta de presentación en la que cuelgan su currículo en internet con el resumen de su experiencia y sus logros profesionales, y los que la aprovechan (los menos) como una herramienta de marketing personal para promocionarse, establecer vínculos profesionales y compartir información.

La gran diferencia entre ambos se resume en una ingeniosa frase, que, evidentemente, no es mía: “no me digas en Linkedin lo que has hecho, sino lo que eres capaz de hacer”.

Llevaba un tiempo pensando en escribir un artículo sobre la que es, en estos momentos, la red social profesional por excelencia con más de 135 millones de miembros en todo el mundo, de los que dos millones son españoles. Y el reciente estudio, ‘Uso de Linkedin en España’, que acaba de hacer público la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital) es la excusa perfecta.

Nadie duda de que Linkedin, creada en mayo de 2003, es, por ahora, la mayor base de datos de profesionales del mundo. Cada segundo se da de alta una nueva persona (en lo que tardarás en leer este artículo habrá 95 linkedianos más) y cada semana suma un millón más de usuarios en todo el mundo.

Herramienta de gran potencial

Sin embargo el uso que la mayoría de nosotros hacemos de esta red no logra extraer el gran potencial que tiene esta herramienta, y el completo estudio de Adigital no ha hecho otra cosa que ratificarlo.

Más de la mitad de los españoles consultados en el estudio reconoce que está en Linkedin para “encontrar nuevos contactos” y “mantener el contacto con antiguos compañeros”. No aparecen entre los principales motivos establecer conexiones y vínculos profesionales con otras personas; promocionarse en internet o intercambiar conocimientos, ideas y oportunidades. Una pena.

Es decir, se está en Linkedin casi por estar, aunque de vez en cuando se engrasa la maquinaria: se mandan invitaciones a personas, aunque no pertenezcan a tu sector profesional y no las conozcas, para que se unan a tu red; se aceptan las invitaciones de otras personas, aunque no pertenezcan a tu sector profesional y no las conozcas (la mitad de los usuarios tiene entre 100 y 500 contactos), pero a partir de ahí permanecemos calladitos.

desenredando la red LinkedIn Y es que según el estudio, el 65% de los usuarios españoles de Linkedin actualiza muy poco o nada su estado. Parece (¡uy! cómo me suena esto a Facebook y, sobre todo a Twitter) que lo importante es la cantidad (de gente que haya en tu red) que la calidad (la interacción que tengas con ellos).

Eso sí, como buenos españoles (no he dicho cotillas), queremos estar informados de todo lo que ocurre en nuestro sector profesional. No vaya a ser que nos perdamos algo interesante y no nos enteremos. Y ahí los grupos (ya hay más de un millón) no tienen competencia.

Nueve de cada diez personas que se han dado de alta en Linkedin pertenecen a un grupo. Aunque participar, participar… es otra cosa: el 72% no participa o participa en pocas ocasiones en ellos. Los grupos tienen éxito, pero escasa participación. Los usuarios no son activos, no responden a las preguntas que se realizan y mucho menos lanzan debates dentro de los grupos.

Y para los que quieran sacar algo de dinero no es la red más adecuada. Seguimos queriendo que las redes sociales sean gratis (sólo un 6% de los españoles encuestados tiene una cuenta premium) mientras que el 71% nunca ha hecho un clic en un anuncio de Linkedin. Mala cosa.

¿Recomendaciones falsas?

Las recomendaciones entre usuarios también funcionan, y mucho: dos de cada tres españoles que están en esta red tienen una recomendación. No sé porqué pero me ha venido ahora a la cabeza esa frase que dice que “eres más falso que una recomendación en Linkedin”. ¿Será verdad?

Nadie pone en cuestión que tener un perfil en Linkedin es una de las mejores cartas de presentación profesional que existen. Es como si tuviésemos nuestra propia web profesional en internet. Pero la próxima vez que me mandes una invitación para unirme a tu red no me digas lo que has hecho, sino lo que eres capaz de hacer. Os dejo que voy corriendo a cambiar mi perfil en Linkedin que lo tengo un poco abandonado.


¿Te gustan mis artículos? Te los mando al mail

4 Comentarios

Responder

Tu dirección de mail no será publicada


*