El blog de Manolo Rodríguez

Wicho: “Los nativos digitales no saben que al buscar una frase concreta en Google hay que entrecomillarla”

En esta entrevista, Wicho, uno de los creadores del blog Microsiervos, habla sobre 'Los nativos digitales no existen', el libro que ha coordinado junto a Susana Lluna. En él buscan desmontar la idea de que los niños son nativos digitales
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Wicho: “Los nativos digitales no saben que al buscar una frase concreta en Google hay que entrecomillarla”

 

Hoy, 28 de febrero, es el cumpleaños de Desenredando la red. Hoy el blog cumple 6 años.

Ha llovido mucho (sobre todo aquí, en A Coruña) desde que publiqué mi primer artículo el 28 de febrero de 2011: No le digas a mi madre que soy community manager dile que toco el piano en un burdel.

Desde ese día he publicado 323 artículos. Este hace el 324

Y qué mejor forma de celebrar el cumpleaños que invitar a tu casa a una de esas personas a la que admiras y de paso inaugurar el apartado de entrevistas, que siempre he querido empezar, pero nunca encontraba el momento oportuno.

Hace un par de semanas entrevisté para La Opinión A Coruña a Javier Pedreira Wicho, responsable de informática de los Museos Científicos Coruñeses y uno de los creadores de Microsiervos.

La excusa fue el lanzamiento del libro que ha coordinado junto a Susana Lluna, Los nativos digitales no existen. La publicación, en la que participan 18 expertos, busca desmontar la idea de que los niños son nativos digitales.

El libro está bajo licencia Creative Commons, es decir, se puede compartir con quien quiera. Y todos los beneficios generados por las ventas se donarán a Mak3rs.

Como en el papel no pude incluir todo lo que hablamos, y es una pena que se pierda lo que contó, a continuación va la conversación íntegra que mantuve con Wicho.

 

-Cuenta Enrique Dans en el prólogo del libro que un día al dar una clase de tecnología a jóvenes se horrorizó con el nivel tan bajo de conocimiento que tenían. ¿El futuro es tan negro?

-Si no hacemos algo, sí. Te puedes encontrar con chavales que llegan a la universidad y no saben adjuntar un archivo a un correo electrónico.

-Esa era mi segunda pregunta porque otras de las autoras que participa en el libro, Anna Blázquez Abella, escribe sobre el caso de Sandra, una chica de 16 años que se maneja con soltura en las redes sociales pero es incapaz de adjuntar un archivo a un email.

-Hay chavales que les mandan hacer un trabajo en la universidad en grupo y en vez de utilizar Google Docs o cualquier herramienta online para compartir contenidos se empeñan en enviarse textos de un lado para otro. No tiene mucho sentido. Esas situaciones son las que llamamos la atención en el libro. Si en este país tradicionalmente la formación en idiomas ha sido lamentable, ahora la formación en competencias digitales, o como quieras llamarlo, para estos supuestos nativos digitales que ya están en la universidad y algunos ya hasta la pueden haber terminado está siendo igual de lamentable. Porque asumimos que saben, pero no saben.

-Escribes en la introducción del libro que nadie les ha enseñado a utilizar la tecnología. ¿Tenemos entonces ya una generación perdida?

-Probablemente. Enrique Dans lo decía en la presentación del libro en Madrid: llegamos ya muy tarde. Porque los supuestos nativos digitales, los que nacieron a partir de los noventa, ya tienen veintipico años, han terminado su carrera y no han recibido una formación, ya no digo exhaustiva, sino básica o mínima en la adquisición de estas competencias digitales.

Hay chavales que les mandan hacer un trabajo en la universidad en grupo y en vez de utilizar Google Docs o cualquier herramienta online para compartir contenidos se empeñan en enviarse textos de un lado para otro

-A parte de comprar el libro, ¿qué les dirías a unos padres que están leyendo esta entrevista?

-Que hay un problema del que tienen que ser conscientes: no se pueden creer que sus hijos por haber nacido rodeados de tecnología saben manejarla. Hay una frase de Alan Key que citamos mucho que dice que tecnología es todo aquello que aparece después de que tú hayas nacido. Para nosotros los cacharros son tecnología, pero para los más jóvenes no porque han crecido con ellos, pero eso no quiere decir que sepan utilizarlos. También decimos que casi todos nosotros nacimos en una casa en la que había un coche o dos. ¿Eso nos hace competentes para manejarlo? No, ¿verdad? Pues con las mal llamadas nuevas tecnologías pasa lo mismo.

-¿Algún consejo más?

-Lo que es superimportante es que los padres tomen conciencia de que hay un problema; que necesitan preocuparse de lo que aprenden o no aprenden sus hijos a la hora de utilizar estos cacharros y que tienen que acompañarlos desde muy pequeños.

-El libro está dirigido a padres, educadores… pero ¿qué les podemos decir a los chavales o toda la responsabilidad es de los mayores?

-Debemos decirles. Pero el problema es que muchos padres no son conscientes de que tienen que decirles algo a los chavales. Igual que todos sabemos que cuando tienes un hijo pequeño, sales con él a la calle, le tienes que llevar de la mano, le tienes que explicar que no se cruza en rojo, le tienes que explicar que si viene un señor que no conoce a ofrecerle caramelos no debe cogerlos… Este tipo de cosas, con el mito de los nativos digitales, padres, profesores, tíos, familiares y demás han asumido que no hace falta enseñarles a los niños normas, valores o precauciones a la hora de usar las mal llamadas nuevas tecnologías. Y sí que hace falta.

Hay que decirles a los padres que hay un problema del que tienen que ser conscientes: no se pueden creer que sus hijos por haber nacido rodeados de tecnología saben manejarla

-Me comentaba orgulloso un amigo que su hijo de cuatro años ya busca en Google. Un día descubrió el micrófono y no para de buscar “Bob Esponja”. Pero eso no es controlar una tecnología.

-Si buscas un poco encuentras en YouTube videos de monos manejando tabletas. Es cierto que nos son capaces de hablar, pero saben mover cosas y no saben escribir. Pero eso es una capa muy superficial. Hay vida mucho más allá de hacer una búsqueda sencilla en Google.

-¿Por ejemplo?

-A los supuestos nativos digitales les dices cómo se busca una frase concreta en Google y no saben que hay que entrecomillarla. Lo que decíamos antes de los correos electrónicos. No son tampoco muy conscientes de lo que pueden subir o no a las redes sociales. No saben muy bien quién puede ver las cosas que publican.

-Eso es cierto.

-El profesor J.M. Mulet comentaba el otro día que le llegó un correo de un alumno en el que le decía que no podía entregar un trabajo porque su abuelo estaba en el hospital y tenía que cuidarlo. Pero esa misma noche se encontró en el Facebook del alumno fotos de él de juerga. Si tienes a tu profe agregado en Facebook no te digo que no te vayas de juerga, pero filtra por lo menos las fotos a quién se las muestras. No saben hacer ese tipo de cosas.

Casi todos nosotros nacimos en una casa en la que había un coche o dos. ¿Eso nos hace competentes para manejarlo? No, ¿verdad? Pues con las mal llamadas nuevas tecnologías pasa lo mismo

-Entonces, los padres deben tutelar de manera activa la progresiva inmersión de sus hijos en internet.

-Hay que acompañarlos desde muy pequeñitos. Explicarles lo que pueden encontrar. Salvando las distancias pongo el ejemplo de las drogas. Aunque en tu casa no se consuman drogas, tú les hablas a los niños de las drogas. Y con internet y los cacharros hay que explicarles que pude haber cosas chungas.

-¿El libro es negativo?

-El libro es muy positivo. Damos una visión muy positiva de internet, pero no podemos obviar que hay algunas cosas que tenemos que advertirles. Y recomendamos desde muy pequeños estar con ellos, intentar aprender con ellos que es una forma también de crear una relación. Si a los 15 años te viene tu hijo a hablar de un youtuber y no sabes lo que es un youtuber tienes un problema de comunicación con él. No quiero decir con esto que te tengas que ver todo el canal del Rubius, pero por lo menos saber quién es.

-Pero es que estamos hablando de adolescentes que son eso, adolescentes, y creen saberlo todo…

-El ejercicio en este caso es preguntarles, mostrar interés, que te cuenten un poco de qué va. Si los pillas de adolescentes llegas ya tarde. Esto hay que hacerlo desde pequeñito. Si no has ido desde pequeño viendo lo que hacen, mal vamos.

Con el mito de los nativos digitales, padres, profesores, tíos, familiares y demás han asumido que no hace falta enseñarles a los niños normas, valores o precauciones a la hora de usar las mal llamadas nuevas tecnologías. Y sí que hace falta

-¿Qué hay que hacer si un niño, no ya un adolescente, te dice que quiere tener una cuenta, por ejemplo, en Instagram?

-Ahí tú tienes que valorar, como padre o como madre que es quien mejor debería conocer a tus hijos, si tienes que esperar a los 14 años que es la edad legal o a los 12 le dejas. Y al principio decirle, ‘vale te haces una cuenta pero yo quiero tener la contraseña de esa cuenta’. No porque tú vayas a hacer nada, pero que sepa que estás ahí. Y sobre todo que sepa que tú estás pendiente, que te interesa lo que estás haciendo, insistirle mucho en que si se encuentra con cualquier problema que acuda a ti.

-Hablamos de ciberacoso.

El ciberacoso, aunque asusta mucho, no es prevalentes, pero está ahí. Y otra cosa que los padres no pensamos es que mi hijo puede ser acosado, pero qué pasa si mi hijo acosa. Por eso hay que estar muy encima de todas estas historias. No podemos desconectar de nuestra vida una parte tan importante de la vida de nuestros hijos como es el uso de internet.

-Entonces, ¿les pedimos las contraseñas de sus redes?

-Sí. Si lo pillas a tiempo sí. Crear la cuenta juntos, ver qué hace, que sepas que estás ahí y desde luego que te deje seguirlo. Si se hace una cuenta de Instagram, de Twitter o de lo que sea que tú seas uno de los primeros a los que agregue. Para que puedas ver qué pasa. No para controlar. Los controles parentales no sirven para nada. Dan una falsa sensación de seguridad. No se trata de controlar, sino de que sepan que te tienen al lado para cualquier cosa que haga falta.

A los supuestos nativos digitales les dices cómo se busca una frase concreta en Google y no saben que hay que entrecomillarla

-Hay que plantear una serie de normas con ellos.

-También hablamos de que es necesario establecer una serie de protocolos o de normas de uso. Un pacto. En mi casa a la hora de comer o de cenar, que es cuando es más fácil que nos juntemos todos, no se sacan los móviles. Si tú quieres que tus hijos no estén todo el día con el móvil, no estés tú todo el día con el móvil. Lee un rato, ve un rato el telediario con ellos… Da ejemplo.

-El uso que hacemos los mayores de internet es muy diferente del de los más jóvenes.

-Para los chavales no hay diferencia entre el mundo digital y el real. Todo es el mismo. Nacieron después de que internet se popularizara. No conciben un mundo sin internet.

-Por cierto, en uno de los capítulos del libro se habla de los padres analógicos. ¿Quién les enseña a ellos?

-Una opción es preguntar a los hijos. Tomar conciencia de que tenemos un problema. El germen de este libro es una conversación que tuvo Susana Lluna después de dar una charla a un grupo de padres sobre todos estos temas. Se acercó una madre y le dijo: ‘Mi niña de 17 años está todo el día enganchada al móvil y no sé qué hacer’. Susana le preguntó. ‘¿Y qué hace tu hija con el móvil? ¿Está en Snapchat? ¿Tiene Instagram? ¿Tiene Facebook?’. ‘No tengo ni idea. Es que además eso me pilla muy lejos’, le respondió. Así vamos muy mal.

Si a los 15 años te viene tu hijo a hablar de un youtuber y no sabes lo que es un youtuber tienes un problema de comunicación con él. No quiero decir con esto que te tengas que ver todo el canal del Rubius, pero por lo menos saber quién es

-Y así surgió ‘Los nativos digitales no existen’.

-Se nos ocurrió que hacía falta ponérselo fácil a los padres en un solo sitio e insistimos mucho en que saliera en papel para que los padres analógicos lo tengan más fácil a la hora de acceder a él y que tomen conciencia de que hay una parte importante de la vida de sus hijos que se la están perdiendo y que necesitan hacer algo. Nos sorprende que los padres miren a otro lado. Dicen ‘si es que son nativos digitales. No pasa nada’. Sí que pasa.

-Imagínate que estás en un restaurante y al lado hay una pareja con un niño. El niño no para de gritar y para que no moleste le dan el móvil. ¿Qué haces?

-El apaganiños.

-El apaganiños que dice Enrique Dans.

-A mí no me gustan que lo hagan. Puedo entenderlo en un momento dado porque muchos hemos tenidos niños pequeños y sabemos que en un momento dado te sacan de tus casillas. Si no haces eso por sistema puede ser una solución que en un momento dado te saque de una situación incómoda. Aunque lo cierto es que deberías ser capaz de controlar a tu hijo de otra forma. Si lo haces frecuentemente y la tablet o el móvil se convierten en un apaganiños tienes un problema más serio.

Los padres pensamos que mi hijo puede ser acosado, pero qué pasa si mi hijo acosa. Por eso hay que estar muy encima

-¿A qué edad deben tener móvil los niños?

-(Se ríe)

-Ya sé que es la pregunta del millón.

-El entorno va a afectar. Porque ahora, un niño que no tenga móvil está en cierta forma excluido. Y quizá no te va a quedar más opción porque sino tu hijo va a ser un rarito. Lo que decimos es que cada padre y cada madre son los que mejor conocen a sus hijos. Tienes que valorar a qué edad lo consideras suficientemente maduro, dónde le dejas entrar… Pero no hay una fórmula clara y definida.

-Sé que no eres adivino, porque habrías acertado la Bonoloto, pero con todo lo que hemos hablado en este rato hacia dónde vamos si no se actúa.

-Es cierto que no soy adivino. Pero creo que en esto no me voy a equivocar mucho. Si no les formamos en la adquisición de estas competencias digitales, dentro de unos años se van a encontrar con un mercado laboral donde cada vez las máquinas van a hacer más cosas y las van a pasar canutas para encontrar trabajo. ¿Queremos seguir siendo un país que depende del ladrillo? Pues allá nosotros pero ya sabemos cómo nos fue. Si queremos huir de eso tenemos que empezar, y ya llegamos tarde, insisto, a formar a los chavales. Si no lo van a tener muy complicado.

 

 

 

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2 Comentarios

  • Carolina dice:

    Me ha encantado esta conversación y el libro tiene muy buena pinta, me lo apunto. Felicidades a los autores por la idea y a Manolo por transmitirla tan bien. Por cierto, felicidades también por tu sexto aniversario. Que cumplas muchos más.

    • Manolo Rodríguez dice:

      La verdad es que con un entrevistador como Wicho las entrevistas son muy fáciles. Más que una entrevista fue una conversación muy amena. Me costó elegir el título por todos los que dio en la entrevista.
      Ah, y muchas gracias por las felicitaciones!!!

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